Las vacaciones, especialmente las de verano por su mayor duración, son una ocasión perfecta para hacer todas esas cosas que durante el curso no podemos llevar a cabo por falta de tiempo, exceso de obligaciones, horarios apretados, extraescolares, colegio, deberes, falta de energía, etc.

Pero en ocasiones, cuando nos dan las vacaciones nos quedamos sin ideas para rellenar tanto tiempo libre. Os proponemos a continuación 47 actividades, todas gratuitas o de bajo presupuesto, para poder realizar con niños alejándonos de las sofisticadas actividades que rodean actualmente el ocio infantil y sin tener que invertir dinero en parques temáticos, piscinas de bolas, o toboganes gigantes de agua.

Recuerda la importancia de asombrarte como si fuera la primera vez y ser capaz de ver la magia en todo. El entusiasmo se contagia.

1. Hacer una excursión a un río.

Preparar la comida, elegir el lugar, buscar un árbol con sombra, bañarnos en el agua fría, secarnos al sol, oír el agua correr, cruzar a la otra orilla, jugar en el campo, hacer carreras con palitos u hojas secas, etc.

Es una de las mejores experiencias que se les puede regalar a los niños y niñas.

2. Ver un día amanecer.

 

Qué hacer con niños en vacaciones.

 

3. Elaborar un libro de recetas.

Las posibilidades son muchas:

Recetas de distintos países, preguntar a personas importantes para nosotros por su comida favorita y hacer un recetario, recetas por alimentos, de postres, inventadas, etc.

4. Plantar una planta y regarla cada día.

Responsabilizarnos de otro ser vivo y cuidarlo es una experiencia maravillosa. Cuidar sus hojas, retirar las secas, colocarlo en un lugar soleado, regarlo con cuidado, ver cómo le salen flores u hojas nuevas…

5. Ver un día atardecer.

6. Forrar una pared con papel continuo y pintar con las manos un mural.

El primer paso es forrar la pared con un papel resistente, si ponemos doble papel nos ahorraremos un disgusto si se rompe. Fijarlo a la pared con cinta americana (siempre que no tengamos papel pintado sobre la pared), si queremos proteger el suelo es recomendable protegerlo con más papel o una sábana vieja, aunque en general el tipo de pintura que utilizaremos se elimina bien con agua.

Comprar témperas de dedos y dejar libre la creatividad.

Otra opción es usar témperas y pinceles o ceras. Los rotuladores no pueden usarse en dibujos verticales ya que funcionan gracias a la gravedad, por lo que dejarán de pintar al colocarlos en posición horizontal.

Si queremos realizar un dibujo con rotulador, es mejor que lo hagamos previamente antes de colocar el papel en la pared.

A los niños les encanta.

7. Mirar las estrellas y aprender a encontrar dos constelaciones.

Qué hacer con niños en vacaciones.

8. Hacer helados de fruta.

Hay muchas recetas, aquí va una, sin lactosa, azúcar, ni gluten:

· 4 plátanos congelados

· 1 plátano maduro a temperatura ambiente

· Un puñado de arándanos o fresas

· Una cucharadita de cacao puro

Batir todo bien (dependiendo del tipo de batidora puede ser necesario añadir un poco de agua o leche vegetal para ayudar al triturado) y disfrutar bien fresquito. Si se desea se puede añadir un endulzante natural, aunque el dulce de la fruta suele ser suficiente.

9. Pintar piedras.

Esta actividad es una de nuestras preferidas por lo completo de su proceso.

Es necesario primero hacer una búsqueda de la piedra en cuestión. Si queremos realizar un dibujo completo, lo mejor son las piedras de río, redondas y con una superficie lisa que permite dibujar. Se puede realizar primero el dibujo en lápiz hasta que consigamos uno que nos guste y posteriormente pintarlo con témperas y pinceles.

Otra modalidad consiste en buscar piedras que por morfología ya nos recuerden a algo, por ejemplo, una piedra con forma de rana, o una piedra que parece una casa. De esta manera a la hora de pintar solo tendremos que imaginar la forma en la piedra y darle color como si estuviésemos coloreando.

Un vez secas pueden utilizarse como pisapapeles, como elemento decorador, como soporte para incienso, etc.

10. Realizar una marcha nocturna, con o sin linterna.

Si a los niños les cuesta andar y no son muy partidarios de salir a pasear, hacerlo de una manera originar y darle un giro a la propuesta suele funcionar muy bien.

Para esto las marchas nocturnas son propuestas divertidas y atractivas para los niños. Les llaman la atención, pueden generarles expectación alrededor de la oscuridad y cambia por completo el paisaje.

Si tienen miedo a la oscuridad no olvides la linterna y hacerlo en condiciones que puedan disfrutar, pero también es una estupenda ocasión de enfrentarse al miedo desde un ambiente lúdico y de seguridad. Verás como el miedo a ir al baño a oscuras va desapareciendo con este tipo de prácticas. Aprender a manejarse en la oscuridad desde la diversión y no desde el miedo facilita enfrentarse a temores de una manera mucho más agradable.

11. Buscar formas en las nubes.

Cómo prevenir el acoso escolar desde la familia

12. Tarde de juegos tradicionales.

Pañuelo, Rayuela, escondite, estatuas, bote botero, etc.

Si alguna vez has dicho eso de “en mi época sí que sabíamos divertirnos sin móvil” y esa frase ha resonado con una mezcla de sermón y añoranza, puedes enseñar a tus hijos, sobrinos o vecinos, como se jugaba cuando tú eras pequeño.

Jugar siempre es una apuesta segura entre los más pequeños.

13. Volar una cometa.

14. Aprenderse un baile o inventarse una coreografía con una canción que nos guste.

Disfrutar de la música, el movimiento, la psicomotricidad, la creatividad, el ritmo, la diversión…

Bailar es una de las mejores maneras de liberar estrés, divertirnos y disfrutar en familias.

15. Hacer una sesión de fotos con una temática. Por ejemplo, de disfraces, de animales, de alimentos…

No es necesario explicarlo ¿Verdad?

16. Guerra de globos de agua (con opción ecológica).

Una propuesta que nos gusta mucho más que los globos de agua, por evitar los contaminantes del plástico, son los realizados de ganchillo o las esponjas de baño.

Los globos de ganchillo o esponjas de baño absorben el agua y duran mucho más que los globos tradicionales, podemos empaparlos de agua en un barreño o fuente y lanzarlos. Tienen más de un uso, son reutilizables, no se rompen y no tendremos que limpiar trocitos de globo al terminar.

17. Realizar fotos a las hojas de los árboles y después clasificarlas.

Quién dice hojas de árboles, dice flores, pájaros, perros…

Conlleva pensar primero una buena idea sobre la que escribir o ilustrar, fomenta la imaginación y planificación para poder organizar un planteamiento, nudo y desenlace.

No es necesario tener desde el principio todo el desarrollo del cuento en la cabeza, en ocasiones es mejor crear unos personajes, un lugar y comenzar a escribir. Luego los personajes van cobrando vida propia y la historia va cogiendo ritmo. Si a los niños les cuesta iniciar a ellos solos, podemos hacerlo de manera conjunta.

18. Llevar un diario de vacaciones.

Destacar cada día los hechos más importantes, además de servir para sintetizar, resumir y destacar, nos ayuda a ordenar los acontecimientos y nos ayuda a hacer un repaso diario de lo vivido. Tiene múltiples beneficios para los niños sintetizar sus vivencias y aprender a darles valor.

Comprar un diario bonito, o crearlo nosotros mismo ayuda a que se impliquen de una manera activa.

Cómo les planteemos las actividades es lo que marcará el que quieran o no disfrutarlas. Si lo planteamos como si fueran deberes o un castigo “tenemos que escribir un poquito todos los días, para no perder el ritmo del cole”, se convierte en una obligación y pierde el atractivo.

Si se lo planteamos como algo que tiene interés en sí mismo, nosotros también lo realizamos o formamos parte del proceso, no es una obligación que llevar a cabo cada día, les preguntamos por lo que han escrito y les pedimos que nos lo lean, solo si ellos quieren, claro. Si además alabamos su esfuerzo es muy probable que los niños se vean animados a seguir escribiendo.

19. Tener un cuaderno de dibujo.

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Dependiendo de nuestros gustos podemos tener un cuaderno en blanco en el que poder dibujar, un libro para colorear, mandalas, acuarelas, dibujo en lápiz, retratos, calcos, unir los puntos, etc.

20. Hacer una excursión en bicicleta.

Adaptando el ritmo y la dificultad a los niños, su edad y condición física, podemos pasar un estupendo día fomentando el deporte, la vida sana, la coordinación, la naturaleza y la diversión.

Las excursiones en bicicleta suelen ser más atractivas para los niños que las marchas a pie, aunque aquí, claro está, depende mucho de las preferencias de cada niño y, por supuesto, de cómo presentemos la actividad.

Es importante que adaptemos el ritmo a su nivel y que no propongamos una actividad que supere sus capacidades, para evitar que se fatigue en exceso y no quiera repetir en un futuro.

Es mejor quedarnos cortos que pasarnos. Cuando vayamos viendo cómo nos adaptamos todos en estas excursiones en bici podremos ir adaptando el nivel con mayor precisión.

21. Elaborar la agenda del curso que viene a partir de un cuaderno en blanco.

Hay muchas organizaciones posibles, pero si se trata de una agenda escolar, lo mejor es dar mayor protagonismo a los días entre diario, de lunes a viernes y menor espacio al fin de semana.

Lo mejor en una agenda escolar infantil es poder ver de un golpe de vista toda la semana, para ayudar a su planificación y organizarse de manera más amplia las tareas, controles, trabajos y actividades.

Con un calendario cerca, podemos ir elaborando durante el verano la agenda del próximo curso, con dibujos, fechas importantes tales como cumpleaños, vacaciones, excursiones, etc.

22. Coser.

Hay juegos que proponen directamente iniciación a la costura con materiales adaptados según la edad.

Es una actividad que tiene que ser supervisada, por la peligrosidad (sin alarmarnos) de las agujas, pero que precisamente por ello suele ser muy atractiva para niños y niñas.

Enseñarles cómo hilvanar una aguja, unir dos trozos de tela, coser un botón, remendar un roto, realizar un cojín o incluso coser su propia ropa.

A cualquier edad se puede coser a mano, pero para utilizar la máquina sería recomendable esperar hasta los 6 años para que su desarrollo bimanual sea el adecuado para esta actividad.

Ganchillo, punto de cruz o punto con lana son otras alternativas divertidas para iniciarnos en el mundo de la costura.

23. Jugar con arcilla.

Colocamos papel de periódico sobre una superficie lisa, como el suelo o una mesa, humedecemos con agua y empezamos a moldear.

Experimentar de manera libre ya que es una experiencia enriquecedora por sí misma, pero para niños más mayores o cuando ya estemos familiarizados con la arcilla podemos realizar cajitas, portalápices, bandejas para colocar tesoros, etc.

24. Pintar huevos de Pascua.

25. Aprender a jugar al dominó o al ajedrez.

26. Hacer una pulsera de hilos de colores.

27. Jugar con el barro.

Qué hacer con niños en vacaciones.

Si no ha llovido, siempre se puede crear con un poco de agua, compensa que se manchen por el rato que van a pasar.

28. Dormir en una tienda de campaña.

Solo el hecho de dormir en una tienda de campaña ya les encanta, pero ayudar a montarla, preparar los sacos, esterillas, linternas… ¡Es toda una aventura!

29. Leer un libro en familia.

Está de moda ver series en familia, pero no leer en familia.

Elegir un libro que nos guste y turnarnos para leer, disfrutar de una actividad en familia, una buena historia y un rato agradable juntos fomenta más la lectura que cualquier tarea de “leer un ratito cada día”

30. Hacer un instrumento de música con materiales reciclados.

Por ejemplo una maraca con un globo y arroz, un tambor para hacer percusión con un tronco hueco, un palo de lluvia con un rollo de papel de cocina y arena…

Las posibilidades son muchas.

31. Aprender a hacer malabares.

32. Pintarnos el cuerpo y la cara con pintura especial para ello.

Quedarnos desnudos o en bañador y pintarnos el cuerpo. Podemos hacerlo con las manos o pinceles. De colores, con formas, etc.

La pintura de cara tiene que ser distinta de la de cuerpo. Es recomendable proteger previamente la cara con una crema densa para facilitar la retirada después.

33. Cocinar un plato típico de otro país.

En internet hay multitud de propuestas, pero si queremos adornar nuestro plan podemos organizar una salida a la biblioteca, elegir entre los libros de cocina uno de comidas del mundo y apuntar la receta.

Con los ingredientes necesarios tendremos que realizar la compra, cocinar después y… ¡Disfrutar!

34. Ir a un parque que no conozcamos.

En ocasiones, por comodidad, pereza o falta de opciones vamos a los mismos sitios una y otra vez. Realizar las mismas actividades que solemos hacer, como ir al parque, en un entorno diferente, con distintas personas y ambientes devuelve toda la originalidad al plan.

35. Mandar una carta o postal a los abuelos o tíos, hace tanta ilusión escribirla como recibirla.

36. Salir al campo a observar insectos o pájaros.

Hasta que no nos fijamos, a veces parece que no están ahí.

37. Inventarse una obra de teatro.

En algún momento de la vida, casi todos los niños han pasado por un momento en el que el juego simbólico toma forma de obra de teatro, normalmente les ilusiona aprenderse las escenas, preparar el escenario y luego representarlo delante de los mayores.

Animarles un poquito con la idea suele ser suficiente para que les apetezca montarnos una representación que disfrutar por la noche con palomitas.

38. Hacer un castillo de arena.

39 Hacer sombras chinescas con una sábana o pared y una lámpara.

40. Hacer una casita o refugio.

Con telas, ramas, cartones…

Si es al aire libre, mejor, si no, puede hacerse en casa.

Hay algo muy primitivo en realizar refugios y escondites, a los niños les encanta.

41. Buscar un nido de cigüeña y observar como lo construyen.

Qué hacer con niños en vacaciones.

42. Taller de pompas de jabón.

Qué hacer con niños en vacaciones.

Con pomperos tradicionales o podemos lanzarnos a crear pompas gigantes con cubos, espuma e hilos.

43. Escribir un cuento o cómic.

44. Inventarse un rap.

45. Contar chistes.

Podemos hacer un concurso, una rueda.

46. Juegos en el parque.

La petanca, la goma, la cuerda, los bolos, el frisbee, las palas, etc.

47. Hacer pan.

Qué hacer con niños en vacaciones.

Se puede hacer de trigo, de centeno, de maíz, de leche, con nueces, semillas…

El amasado suele ser la parte más divertida. Se le puede dar forma de barra o de hogaza, pero también podemos realizar nuestras propias creaciones.

48. Mejor que deberes, un proyecto.

Algo que llame su atención, sobre lo que pueda investigar más.

Un ejemplo, un álbum de fotos en el que colocar en cada soporte la bandera de un país.